Maybe later
Con lo bien que iba todo. Pues resulta que Hacienda, allá por febrero, hizo su aparición para decirme amablemente que la Declaración de 2022 no la hice bien y que por tanto la de 2024 tampoco y que tengo que pagar un pastizal de infarto. Menos mal que lo que tengo en el corazón no tiene que ver con posibles infartos, que si no, ya estaba a dos metros bajo tierra. Y ahora que lo pienso, pues sería un descanso! En fin, a lo que iba, que como ya estábamos hasta el gorro de la maldita casa, literalmente "maldita", pues hemos decidido que toca mudarse, de nuevo. Pero una cosa es querer y otra es poder, y más cuando no depende de uno mismo sino de que a alguien le mole mudarse a un casoplón maldito. Por otra parte, estoy tomando el Mounjaro, que implica, aunque no te lo digan, que pierdes peso y ganas de vivir, todo a la vez. Y se te pone una mala sombra que no es razonable, bueno, en este momento de mi vida nada es razonable. ¿Por donde iba? Ah, sí, estoy haciendo un poco de tie...